Oscar Oszlack ofreció una conferencia magistral en la UNPAZ
La UNPAZ recibió al reconocido politólogo, economista e investigador Oscar Oszlack, quien ofreció una conferencia magistral en la que repasó los principales puntos de su más reciente libro publicado “Abrir el Estado: ¿Quién tiene la llave?”.
La actividad, que se realizó en forma virtual y fue organizada por el Departamento de Ciencias Jurídicas y Sociales, contó con la participación del rector Darío Kusinsky y fue presentada por el docente de la Licenciatura en Gestión Gubernamental e investigador de FLACSO, Arturo Trinelli.
Formaron parte del panel Laura Lerner, directora de la Licenciatura en Gestión Gubernamental; Cintia Rizzo, directora de la Licenciatura en Trabajo Social; y Roxana Mazzola, docente de la UNPAZ e investigadora de FLACSO, quienes realizaron una puesta en común de los conceptos expresados por Oszlack.
Tras agradecer y destacar la presencia de Oszlack, el rector reflexionó sobre el rol de las universidades como instituciones del Estado. “Quién tiene la llave -dijo parafraseando el título del libro analizado en el encuentro- es un tema clave para pensar y repensar las políticas públicas en un contexto de inmersión digital e inteligencia artificial y (en el caso de la UNPAZ) pensar cómo una universidad del conurbano crea sus políticas desde una mirada que no genere obstrucciones al acceso a la propia estatalidad o a los derechos de nuestras/os estudiantes y docentes”.
Oszlack expresó que en su libro -que comenzó a gestarse durante los primeros años de la pandemia- se preguntó “cuáles son las tensiones que hay que seguir enfrentando para que las cerraduras, los cerrojos y los candados que tiene el Estado se abran y dejen ver si el mandato que otorgamos a nuestros mandatarios vale la pena o hay que decidir no volver a votarlos”.
En uno de los pasajes de la conferencia -que devino conversatorio ya que fue enriquecida con las preguntas de las/os participantes- Oszlack se refirió a la participación ciudadana, a la que definió como “uno de los cerrojos que terminará abriendo el Estado”.
Sin embargo, desde una mirada que calificó como “optimismo pesimista”, sostuvo que “por más que se abran canales de participación y que los ciudadanos sean invitados a participar no tenemos todavía un grado de participación ciudadana que sea tan profundo y tan activo como el que uno esperaría; el ciudadano no está preparado para intervenir y la preparación tiene que empezar con un curso de formación en la primera infancia donde el niño aprende que ser ciudadano y participar no es solamente un derecho sino que es un deber”.
En cuanto la participación ciudadana, Oszlack expresó que “es innegable que en las últimas tres décadas ha surgido una lógica, todavía muy incipiente, que es un tipo de organización social ciudadano-céntrico, sobre todo manifestado a través del crecimiento de las organizaciones no gubernamentales -hay unos 10 millones de ONGs en el mundo y ya implican más del 4% del producto bruto- y si a eso le sumamos el modelo de gestión pública del Estado abierto y las iniciativas que están llevándose a cabo desde la sociedad civil, hay alguna esperanza”.
Este modelo surge en alternancia con otros en los que o bien se focaliza en el Estado como regulador social, jurídico y político o bien se construye desde un paradigma que prioriza la regulación desde el mercado.
“Hasta el año 1980 y desde el comienzo de la formación de los estados nacionales se ha ido conformando una agenda social en la que el Estado ha sido un actor central en articular los factores de la producción”, expresó.
A partir de los años 90, “la organización social comenzó a ser mercado céntrica, lo que implicó la maximización del interés individual por encima del interés colectivo, porque se suponía que el interés colectivo se iba a formar a partir de la maximización del interés individual y la lógica del mercado”, explicó.
“Resolver el problema de la gobernabilidad, el problema del desarrollo económico y generar el mayor bienestar social y una distribución más equitativa del producto social son cuestiones que están en tensión permanente y esa tensión lleva a que estemos cambiando permanentemente de régimen político”, resaltó Ozslack.
“No tengo soluciones, tengo intuiciones acerca de la coincidencia y mutua determinación entre estos modos de organización social; pero sin duda el avance de la actividad cívica, de la actividad ciudadana, a pesar de la desafección política y del descontento social, comparativamente, mirándolo en términos históricos denota avances importantes”, concluyó.
La conferencia completa puede verse en el canal oficial de Youtube Aula Abierta (UNPAZ).