V Jornadas Democracia y Desigualdades: Investigadoras/es, organizaciones sociales, docentes y estudiantes reflexionaron sobre los desafíos y agendas posibles en América latina
Más de 900 investigadoras/es, representantes de organizaciones sociales, docentes y estudiantes participaron de las V Jornadas Democracia y Desigualdades, espacio de reflexión y análisis crítico de las desigualdades estructurales que enfrenta América latina, impulsado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNPAZ y los Institutos de investigación.
Con más de 350 ponencias recibidas, la iniciativa se consolida en cada edición como un espacio de encuentro y debate para reflexionar sobre la persistencia de problemáticas tales como la concentración de la riqueza, las brechas en el acceso a la educación, la salud, el trabajo, y -entre otros tópicos- las dificultades que enfrenta la región en la garantía de derechos y servicios fundamentales.
En este marco, las/os participantes asistieron a mesas redondas, paneles, talleres y presentaciones de libros, al tiempo que formaron parte de 35 grupos de trabajo desde los que se promovió la reflexión interdisciplinaria sobre los siguientes ejes: representación sindical y social; desarrollo económico, tecnológico y productivo; desigualdades globales y financiamiento; tutela de colectivos vulnerables en entornos digitales; neoliberalismo fascista, fuerzas progresistas y democracia en disputa; envejecimiento, vejeces y desigualdades; actividad física y deporte; hábitat, ciudad y ambiente, entre otros.
La mesa de apertura, titulada “Argentina ante los nuevos mapas internacionales: rol estatal y prioridades de política pública”, estuvo presidida por la vicerrectora Silvia Storino y contó con la participación de Pablo López, ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires; Pilar Arcidiácono, investigadora de CONICET/UBA-IIGG; y Ana Castellani, investigadora de CONICET/CITRA-UMET.
En las palabras de bienvenida, Storino destacó la trascendencia de las Jornadas y señaló que “cada edición conserva y reafirma la posición de una universidad que entiende que pensar la democracia y las desigualdades es una agenda, un compromiso y problema que debemos abordar conjuntamente”.
Storino, señaló que “las jornadas buscan sostener pensamientos y discusiones sobre un lenguaje que quiere ser borrado; hay un esfuerzo muy importante dedicado a anular el pensamiento, a ni siquiera dejarnos pensar acerca de cuáles son las mejores formas de tener una democracia y cómo esta democracia debe hacer frente a los grandes problemas sociales que tenemos”.
Por su parte, Johanna Maldovan Bonelli, investigadora de CONICET/IESCODE-UNPAZ y coordinadora general de las Jornadas, sostuvo que la iniciativa “busca poner en discusión la heterogeneidad de problemáticas y su interseccionalidad para la construcción de una vida más justa de nuestra sociedad”.
Antes de presentar a los panelistas de la mesa de apertura, Maldován Bonelli señaló que -entre otros objetivos- la conversación planteada “más que una acción diletante, busca plantear cómo las reflexiones que hoy vamos a compartir nos pueden servir para la acción y sobre todo para la transformación en un momento tan crítico como el que estamos atravesando”.
En su exposición, el ministro de Economía de la PBA Pablo López, se refirió a la crisis del modelo geopolítico instalado a partir de la Segunda Guerra Mundial -que instaló la creación de organismos internacionales, tuvo su apogeo en la década del ˋ70 y crisis en el año 2008- que hoy pareciera llegar a su fin.
“Estamos viviendo una transformación en la que se está poniendo en crisis el multilateralismo, que no era virtuoso como se decía. La disputa entre los países hegemónicos ha generado una crisis de ese esquema ya que Estados Unidos empezó a plantear políticas distintas que rompen con el multilateralismo, lo que hizo que se transforme el mapa geopolítico mundial. Ese mapa, hace que hoy nos preguntemos cómo se planta Argentina ante esa situación”, expresó.
En este contexto, “el mundo está presentando oportunidades para pensar de otra manera y más aún cuando las características del desarrollo productivo y el cambio tecnológico, ofrecen oportunidades también para países que cuentan con ciertos recursos que Argentina tiene. El avance tecnológico requiere de energía, minerales, recursos naturales que Argentina puede ofrecer”, sostuvo.
El ministro afirmó que frente a esas oportunidades hay dos caminos: “una Argentina que se inserta en el mundo a través de una mirada puramente extractivista o pensar que el desarrollo de los sectores vinculados a los recursos naturales tiene una gran oportunidad para generar producción y exportaciones con valor agregado, empleo de calidad y políticas que protejan el resto de la economía con una mirada inteligente y dinámica”.
Ana Castellani, por su parte, luego de analizar la evolución de las fases atravesadas por el capitalismo a lo largo de la historia, describió algunas de las características del momento actual. Entre otras cuestiones, afirmó que “en crisis constante por la disputa por los recursos, emerge como argumento que todo el malestar que la población tiene y que la democracia no resuelve es asignado a las élites políticas, mientras que son las élites económicas las responsables de haber configurado un sistema cada vez más regresivo”.
“La embestida neoliberal -continuó Castellani- busca deslegitimar lo público y eso se va traduciendo en una erosión permanente de la confianza en las instituciones; también va naturalizando la desigualdad, al afirmar que depende del mérito y del esfuerzo personal y, algo fundamental, hay una impugnación de la organización colectiva, por eso en los discursos los movimientos sociales son gerentes de la pobreza y los sindicatos son mafia”.
Pilar Arcidiácono, entre tanto, se refirió a la reconstrucción de capacidades estatales perdidas en materia de intervención social. Entre otros desafíos, Arcidiácono señaló la necesidad de discutir una “agenda de cuidados en función de las dificultades de las familias para asumir los cuidados internamente; el endeudamiento y la mora, hecho que genera la aparición de nuevos proveedores de deuda y de bienes en los territorios”.
Otro de los puntos planteados fue la reconstrucción de la legitimidad del Estado en una época marcada por el antiestatismo. “Para gran parte de la población la salida es individual, sin que el Estado intervenga, hay una superioridad moral al no recurrir al Estado, no es considerado una autoridad cognitiva o moral”, expresó.
Al cierre, la investigadora planteó la necesidad de reflexionar sobre la vida colectiva en sociedades fragmentadas, la protección de la vida humana, los límites de tolerancia de las desigualdades y el rol del Estado.
La presentación completa puede verse en el siguiente link de YouTube: https://www.youtube.com/live/apqW8fBki98?si=LxpXjg_pOOgpcW9W